Retinopatía diabética
“Amanecí viendo manchas negras que se mueven y cuando intento enfocar es como si viera bajo el agua”
Si tienes diabetes mellitus o un familiar con esta condición, es clave saber que la pérdida de visión se puede prevenir con un diagnóstico oportuno. Se recomienda acudir al oftalmólogo al menos una vez al año o antes si notas cambios como:
- Disminución de la visión
- Molestia ocular
- Aparición de manchas oscuras
- Visión borrosa
El tiempo de atención es determinante para evitar complicaciones.
Lo que hace la diabetes en tus ojos
La retina suele afectarse en su zona central, conocida como mácula. Allí puede aparecer lo que llamamos Edema Macular Clínicamente Significativo: pequeñas hemorragias, depósitos y acumulación de líquido que hacen que la visión pierda definición. Si sucede solo en un ojo, es fácil no notarlo al principio, lo que retrasa el diagnóstico y aumenta el riesgo de que queden secuelas. En estos casos, se indica tratamiento con medicamentos antiangiogénicos que ayudan a absorber ese líquido y favorecen la recuperación de la visión en un lapso de 4 a 6 semanas.
Cuando la enfermedad progresa
En etapas más avanzadas, pueden formarse vasos anormales debido a la falta de oxigenación. Estos pueden romperse y provocar sangrados dentro del ojo. Esto suele manifestarse con:
- “Hilos” o sombras en la visión
- Manchas oscuras en el campo visual
- Disminución progresiva de la visión
Si no se interviene a tiempo, la visión puede deteriorarse hasta percibir únicamente luz o movimiento. En algunos casos es necesario realizar estudios adicionales para evaluar el estado interno del ojo y definir si se requiere un manejo quirúrgico.
Seguimiento y control
Aunque la glucosa esté controlada, los años con diabetes pueden afectar la microcirculación de la retina. Por eso, después de 10 años de evolución de la enfermedad, es recomendable realizar controles oftalmológicos con mayor frecuencia.
