¡Rejuvenece tu mirada!
Con el paso de los años es normal que la forma de ver ya no sea la misma. La visión puede volverse borrosa, cuesta enfocar a diferentes distancias, manejar de noche se vuelve más difícil, la luz puede resultar molesta y los colores pierden intensidad. En muchos casos esto se relaciona con el envejecimiento natural del ojo y con la catarata, una condición que se genera cuando el cristalino pierde su transparencia y se vuelve opaco. Como consecuencia, la luz ya no llega de manera adecuada a la retina y lo que ves deja de percibirse con la misma nitidez.
Si te identificas con estos síntomas, es importante realizar una valoración oftalmológica completa. Durante la consulta, dilatamos la pupila para examinar el ojo con mayor detalle y así determinar si el problema se debe a la opacificación del cristalino u a otra condición ocular. También realizamos mediciones y estudios especializados que nos permiten confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento más adecuado.

Tratamiento
Cuando la opacificación es leve puede no requerir cirugía. Sin embargo, si la catarata comienza a impedir que realices con normalidad tus actividades diarias, la cirugía suele ser la mejor opción para resolver el problema. En caso de confirmarse el diagnóstico, evaluamos la posibilidad de implantar lentes intraoculares, lo que puede permitirte reducir hasta un 90 % la dependencia de anteojos. En mis consultorios encontrarás diferentes opciones de implantes y técnicas quirúrgicas actuales para tratar esta condición.